Relatos

De cuando me fui sola a Alemania para lanzarle unas bragas a Johnny Depp

hollywood vampires

La amiga Coral Gómez, que por otro lao se pasa la mitad de su existencia troleándome en la página (porque la tengo contratada a media jornada como hater), quiere compartir con el mundo el mejor viaje de su vida: cuando se fue de solanas hasta Alemania a un concierto de los Hollywood Vampires, el grupo de rock de Johnny Depp, con la única intención de tirarle su ropa interior a Depp a la cara.

En sus palabras, esto nos cuenta:

Hace un año que mis bragas se quedaron en algún rincón de Mönchengladbach.

En serio, fue una puta locura de viaje. Mi vuelo se retrasó una hora y llegué a Düsseldorf a las dos de la mañana. Estaba acojonada, las 12 y pico de la noche, el aeropuerto vacío, yo sin saber cómo coño iba a llegar al hotel porque aquí la menda había ya reservado un taxi con antelación para ir del aeropuerto al hotel (ole tu chichi!) pero no lo había reservado en el aeropuerto que tocaba (tú eres tonta chica)

Suerte que pregunté a una señora para compartir taxi (una hora de viaje encima). Suerte que me dijo: Ahí tienes un bus que te lleva hasta Düsseldorf. La familia por whatsapp “Todo bien? Ya llegaste?”… “Sí sí, tranquilos” Yo, en realidad, acojonada y diciéndome a mí misma lo estúpida que era por creer que era una buena idea y super mega diver irme por mi cuenta a otro país para un puto concierto. Estúpida Coral. 10 minutos en Alemania y ya me estaba arrepintiendo.

Por suerte llegué a Düsseldorf, cogí un taxi, llegué al hotel. Dormí 6 horas, buffet en el desayuno, me puse las botas para no tener que comer en mucho tiempo y me hice dos sándwiches pa aguantar todo el día, cogí un tren a Münster para estar un par de días con Freya. Y después rumbo a Mönchengladbach. Dos horas de tren.

Después de 7 meses de espera, había llegado el día.

Llego a mi airbnb, majísima ella, con no sé cuántos galgos adoptados (dos o tres de España) que por cierto la tengo aquí agregada (holiiiii Sylvia!), dejo mis cosas, me preparo, me mentalizo. Cargo el móvil a tope. Cargo la batería externa a tope. No veo que haya buses que me dejen donde el concierto (ni veo carteles por la ciudad anunciando el concierto y me empieza a entrar el paniquito pensando que me he equivocado de ciudad o de fecha o de planeta)

Busco en google maps: 7 km de paseo. Casi na. Bueno, tienes tiempo de sobra. A mitad del camino se pone a llover. Casi na. Que además no creáis que fue un paseíto por la ciudad, no no. Después de salir del centro de la ciudad pasé por la Tierra Media y girando a la derecha después de Narnia llego al estadio de fútbol donde es el concierto. Casi na. Total, tengo que dejar la mochila, con mi cámara y mi sujetador que había preparado explícitamente para tirárselo en toda la cara a Manostijeras.

Llego y me pongo casi en primerísima fila, a la izquierda, porque había visto vídeos y él siempre toca en ese lado del escenario. Si es que cuando quiero no se me escapa na. Una hora de concierto con los teloneros (ni puta idea del nombre) que se me hace eterna.

20:00 de la noche. Luces p’aquí y p’allá, una voz de ultratumba anunciando su llegada. Aparece Alice Cooper. Gritos y aplausos. Aparece Joe perry. Gritos y aplausos. Lo que para mí después fueron 24 horas a lo mejor fueron 24 segundos. Aparece Johnny Depp, saluda y sonríe de oreja a oreja.

Coral grita, aplaude (con la chirla me imagino porque las manos las tenía en el móvil) y llora como la subnormal profunda que es. Desde los 13 años viéndolo en el cine. 12 años más tarde lo tengo delante de mis narices y sigo sin creérmelo.

The show must go on. Me pongo a hacer fotos y vídeos y Johnny chupa más cámara conmigo que en toda su carrera con Tim Burton. Venga va, una fotina así rápido a Alice Cooper que está haciendo el mono con el bastón que se trae… PERO CORRE DESGRACIÁ, QUE JOHNNY SE ACABA DE RASCAR LA OREJA, NO TE LO PUEDES PERDER, GRÁBALO!!

En no sé qué punto del concierto, me quedo sin espacio en el móvil. Total que… Galería > Seleccionar X elementos > Borrar. Pim pam. Sin mirar. Sin miedo. A tomar por cleta la biciculo.

Inciso: Acompañadme amigos míos en esta triste historia. Día del concierto: 14 de junio de 2018, Coral se vuelve loca haciendo fotos. 3 meses más tarde, a Coral se le cae el móvil al váter. Ya os imagináis a donde quiero ir a parar. Lo único que me queda es lo que subí a Facebook. Casi na.

Total, que en una hora y media o así de concierto me dio tiempo a llorar, gritar, cantar y alucinar en bucle, con cara de haber visto un unicornio. El concierto se acaba. Ni me llevé una púa, ni le tiré el sujetador, ni hice una foto en condiciones para poder empapelar toda mi casa. Y aún con todo, el viaje, los miedos y los imprevistos, fue la puta mejor experiencia de mi vida. No cambiaría nada de lo que me pasó (excepto, claro está, lo de las PUTAS fotos).

Una experiencia y un viaje que se queda grabada en mi piel. Ya no sólo por el concierto, si no por todo el viaje en sí, desde que me monté en el avión, todo lo hice yo, todo por mi cuenta, unas veces sin ayuda, otras preguntando a mi amiga o a esos alemanes tan majetes. En una semana me di cuenta de que (si quiero, claro) no soy tan puto inútil como me creía. Cambié mi visión del mundo, de la vida y de mí misma. 25 añitos tenía. Never is too late. Aún me llena de orgullo y satisfacción recordar que no me equivoqué ni una vez de tren y transbordo, de los tantos que hice esa semana (pero te equivocaste de aeropuerto al reservar taxi) (cállate) (no, cállate tú)

Y después de un año, me he acordado mil veces de aquel momento. Y tengo a Johnny de fondo de pantalla y cuando me preguntan por la foto, contesto orgullosa: La hice yo. Lo vi en persona. Y se me hincha el pechamen. Y a la semana de volver del concierto, me puse una peli suya (creo que fue A quién ama Gilbert Grape) y pensé: Te he visto. He estado ahí por ti, aunque tú no lo sepas. Y si ya antes me gustaba ver sus pelis, simplemente por el hecho de que salía él, ahora ya ni os cuento.

Y aquí estoy, esperando a que se me aparezca otra oportunidad. Y si puede ser con mil anécdotas e historias imposibles, mejor. Si no, qué gracia tiene?

Sin miedo. El mío camín 🛤💜🍃

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Foto destacada: Coral Gómez. Los Hollywood Vampires en Mönchengladbach, 2018.

No olvidéis que podéis enviarme vuestras historias de viaje a mi página de facebook, al email hablamebajitomama@gmail.com o rellenar el formulario de contacto de esta web. Yo escribiré una narración para compartirla con la clase, y así nos reímos todos 🙂

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