Artículos

¡¡Me ha tocado la cesta de GATAWEB!!

me ha tocado la cesta

¡¡ME HA TOCADO LA CESTA DE GATAWEB!!

Mi hermano recogió la cesta en Madrid y tuvo la amabilidad de traérmela hasta Gijón. En cuanto cargué las tres cajas en el maletero del coche, pletórica de entusiasmo porque nunca me toca ná, me hice un par de fotos para el grupo del whatsapp de Familia, por aquello de dar envidia. Envidia sana, eso sí, que la cesta es eco.

Así que, como digo, me tiré un par de fotos, les hice chincha rabiña a todos y me fui corriendo en coche a buscar a los niños al colegio, con toda la intención de hacerme una foto en condiciones con las cosas de la cesta al llegar a casa para mandársela a la asociación, quizá sobre la cama en plan Tío Gilito con sus billetazos. Pero recogí a los niños en el cole y les enseñé entusiasmada la cesta: las tres cajas con su contenido. Y ESE FUE MI ERROR.

Del cole a mi casa hay doce minutos en coche. Doce. El paquete de galletas artesanas de coco no sobrevivió al trayecto. Ni a mis hijos. Los mismos hijos que tardan por las mañanas DIECISIETE minutos en ponerse un calcetín.

Al mayor no sé si lo tengo al borde de una sobredosis de quinoa, porque se abrazó a los paquetes de tortitas y dejé de contar cuando iba por la quinta. “Estas están más ricas que las del súper, mamá”. Espero que me haga una redacción detallada, porque estoy viendo que no llego a catarlas. Menos mal que hay otros seis paquetes de tortitas distintas, que esos pensé en esconderlos.

La mediana se tiró al bote de cacao como si no hubiera mañana (“¡¡Cacao sano, mamá!! ¡¡Esto lo puedo tomar!!”), y en el entusiasmo por hacernos vasitos de cacao a todos se le cayó la botella de leche al suelo y me dejó la cocina que yo no sabía si entrar con la fregona, con un kayak o esperar a que fermentara y untarlo en pan. Aunque, oye, estoy viendo que se medita mejor mirando al infinito mientras picoteas bolitas de espelta con agave y cacao. Qué vicio.

Entre tanto, he llamado a mi madre, que justo el médico le dijo en el último análisis que tenía la B12 algo baja y le quiero regalar el bote de vitamina que traía la cesta.

– ¡Ay, qué bien! – me dice ella – ¿Y qué más trae?
– Cereales, levaduras, UN MONTÓN de tortitas de arroz…
– ¡¡Ay!! ¡Tortitas de arroz! Con lo que me gustan…

Entendido. Que me quedo sin tortitas. Y sin foto chula encima de la cama con todo esto cuan rubia de American Beauty con los petalitos. Y encima aún tengo que limpiar el suelo de la cocina. Pero, oye, contentos todos, contenta yo 🙂

Además, que también he visto por la cesta un paquete de espirulina y un chulivaso con pajita. Me voy a tomar un batidazo que ni Popeye, Mari. Que se vaya preparando el suelo.

______
Que sepáis que la Asociación GATAWEB está preparando otro sorteíto igual de molón para seguir recaudando fondos  Y que, además, hay muchas otras formas de colaborar con ellas. Las tenéis aquí:http://www.gataweb.com/comoayudar.php
______
Pd: Ni GATAWEB ni El Granero Integral patrocinan este post, pero ya que tengo espacio para echarle una mano a la Asociación, pues qué menos, digo yo 

¡Gracias por compartir!
FacebookTwitterGoogle+

Comentarios