Artículos

Tip #6: No hace falta tener una opinión sobre absolutamente TODO

Tip 6

Pero vamos a ver, ¿qué está pasando aquí? ¿Nos hemos vuelto locos o qué?

Miles, qué digo miles, ¡cienes y cienes de temas existen! No puedes tener una opinión formada sobre todo. Ni hace falta. Ni es sano intentarlo. ¿O pretendes implosionarte el cráneo? Mira, no. No es justo pretender tener tiempo para separar paja y grano de la retahíla de información que haya sobre cada dilema existencial que acucie a la humanidad, que bastante tienes ya con separarle al mayor la zanahoria de las lentejas, hombreporfavor.

Existe mucha información, sí. Pero es que si te paras a empaparte de todo lo escrito sobre cada cosa opinable no haces vida, ni comida, ni las camas -lo cual plantea ventajas, no lo niego-, pero no se puede, Mari: hay que salir a la calle, que te de el aire, hablar con personas. ¿Sobre qué? Pues sobre lo que sea, incluso si es sobre un tema del que no tienes opinión. Debería estarte permitido no tener una opinión sobre un tema, por muy serio que sea. Porque, ¿sabes que es peor que no tener opinión sobre algo? Sí, lo has adivinado: opinar sin tener ni puta idea. Como el mongolo de tu cuñao. Así que yo te libero: NO, NO HACE FALTA QUE TENGAS UNA OPINIÓN FORMADA SOBRE ABSOLUTAMENTE TODO.

Además, que parece que si no te polarizas en un extremo ya nada vale, y esto no es así: el mundo está lleno de grises, de matices, de posibles, y bailar entre los extremos dependiendo de la circunstancia es perfectamente válido muchas veces.

– ¿Y tú qué opinas de la gestación subrogada?

– Hostia, tú, pues yo qué sé, mira, no lo sé. Que una mujer alquile su útero empujada por una situación de pobreza extrema y haya quien lo utilice en su provecho, claro, mal, mal mal, muy mal. Cuando Phoebe la de Friends gestó a los trillizos de su hermano y su cuñada, me encantó la movida. Aunque luego Phoebe preguntó si podía quedarse al menos con uno y se me partió el corazón. Y, aún sabiendo que se te puede partir el corazón, hay un par de personas en este planeta por quienes yo estaría probablemente dispuesta a pasar un embarazo y un parto en su lugar.  No es justo que se me presione para tener un posicionamiento firme a favor o en contra. Me falta información. Me faltan datos. Me faltan supuestos. Yo qué sé, no lo sé. No opino, no tengo opinión sobre la gestación subrogada.

– ¿Pero eso cómo va a ser?

– Pues mira, siendo, no lo sé. ¿Por qué insistes? ¿Me quieres alquilar el útero? Porque te digo desde ya que por ahí ha pasado un montón de gente y lo mismo necesita reformas.

¡Y no pasa nada! No pasa nada. Puedes, tienes todo el derecho a no tener una opinión. Como bien dice tu amiga Melisa, se está de coña viviendo en el gris.

A ver, es cierto que hay cosas que urgen a tener una opinión, un claro posicionamiento. Asuntos existenciales cruciales que no admiten grises: la tortilla es poco hecha y con cebolla. Pero, hija, mientras tengas eso claro… Pues mira, lo demás ya lo irás viendo.

Transparencia 200x200

 

¡Gracias por compartir!
FacebookTwitterGoogle+

Comentarios